viernes, 15 de junio de 2018

La jefa del lugar

     Acabo de tener franco o algo similar, porque estoy con mi pareja y ambos estamos bastante alzados a la vez que frustrados por no encontrar un lugar donde calmar nuestras ansiedades. Llegamos a lo que sería un gimnasio vacío del ejército y nos encontramos con la mujer a cargo del lugar. La trato en un principio con sumo respeto, creo que porque es unos rangos por arriba del mío, pero ese buen trato no dura mucho debido a que no quiere consentir que usemos su gimnasio para tal fin.
     De un momento a otro, empiezo a tenerle ganas a ella también, y ella no parece querer salir corriendo del lugar. Está vestida con ropa tipo de gimnasia artística, toda de blanco excepto la parte de la cintura que tiene unas franjas rojas. Empiezo a perder un poco el control de mí mismo y termino diciéndole que su presencia no nos iba a inmutar y que quiera o no, íbamos a usar su gimnasio, e incluso que si se quedaba podía terminar siendo parte de la fiesta. Esto último la hizo sonrojar por completo, dejándola sin palabras.

viernes, 8 de junio de 2018

Cosas

     Intento hablar pero de mi boca sólo sale un zumbido. Soy un mosquito.
     Veo un partido de futbol y como de costumbre alguien se tira en el área para querer robar un penal. Nadie le cree. Ni su hinchada ni sus compañeros de equipo. El arquero contrario, que no es otro más que Homero Simpsons, lo levanta y saca a patadas del área mientras el público lo aplaude. El jugador se aleja corriendo.

viernes, 1 de junio de 2018

Niños eternos

     A mitad de la noche, por las calles de una ciudad tropical, estoy caminando hacia un Bar. Adentrándome al mismo, me encuentro con un grupete de gorditos acorralando una mesa con sus rechonchos cuerpos. Están hablando sobre la última película de Terry Gilliam sobre Don Quijote.
     Por una de las ventanas laterales de aquel extraño Bar puedo ver al mismo Gilliam bajo la luz de una farola, sentado en la vereda.
     El que atiende a los sujetos que no dejan en paz a la pobre mesa, dice ser amigo del director, y les pregunta si quieren colaborar con el plan para asesinar a Zapatero. Por toda respuesta me miran a mí, como si yo fuese el jefe. Me dicen que parezco Lord Fancis, pero con ropa de camboyano.
     Ahora es una mujer la que me está diciendo eso, y detrás de ella y a mi alrededor está la inmensidad del mar. Estoy, supongo, en alguna playa de Camboya.
     No termino de entender qué estoy haciendo ahí o quién es la mujer, cuando cae un niño del cielo, y luego otro, y luego otro. Los niños son recogidos por gente del lugar y por aquella mujer también, que ahora tiene uno en brazos.
     Mirando el cielo logro ver una especie de bolsa deshecha, grande como un globo aerostático. Como si hubieran llegado a las cercanías de la playa dentro de eso y caído a último momento.
     Ahora la gente reunida, debate qué hacer con ellos. La mujer decide quedarse con el que lleva en brazos y llevárselo a su casa. Mi hermano Nicolás le pide que lo deje acompañarla, pero ella no quiere y le cierra la puerta del salón (me olvidé de decir que ahora la playa era un salón) en la cara.
     Cuando mi hermano está viniendo hacia donde yo me encontraba, cabizbajo, escuchamos una hermosa melodía saliendo de otra habitación. Al abrir la puerta, los otros dos niños estaban tocando el piano.

viernes, 25 de mayo de 2018

Ira

     Mi amigo Sebastián está hablando con una niña que parece odiar al universo mismo. Está tratando de hacerle entender que el capricho por el cual está haciendo escándalo, es una nimiedad frente a cosas verdaderamente graves. Entonces, ante la sorpresa de todos, le cuenta que de niño había sido abusado por Emilio, el carpintero del colegio.
     Con apenas unas miradas todos entendemos lo siguiente que haríamos, sin importar la opinión o intervención de nadie. Estábamos completamente fuera de nuestros cabales, cegados, iracundos.
     Sabíamos que ese carpintero vivía en el segundo piso de un edificio, de esos que son como dos o tres pegados uno al lado del otro. El primero que abrió la puerta que daba al balcón del ya innombrable sujeto, fue Maxi, también amigo del colegio. El pronto-a-ser-historia sabía muy bien que aquel día le llegaría y lo estaba esperando.
     Yo no llego a entrar que mi amigo sale a tropezones con el monstruo encima golpeándolo en el hombro con un caño de hierro de alguna tubería. Mi primer reacción es escapar, entendiendo que habíamos ido por puro impulso sin siquiera haber llevado nada con qué atacarlo además de nuestras propias manos. Porque obviamente íbamos a golpearlo, era lo único en que pensábamos. Nada de charlas, ni perdones. Eso no estaba en nuestro diccionario.
     Pero cuando estoy saltando al balcón del vecino, veo de reojo un palo de madera, como si alguien lo hubiese pulido para usarlo de defensa personal. Inmediatamente retrocedo sobre mis pasos, lo agarro y vuelvo corriendo a partírselo en la cabeza.
     El primer golpe se lo doy en la nuca y deja de atacar a Maxi pero sigue en pie, por lo que vuelvo a golpearlo, esta vez del lado de la cara. Aquel ser asqueroso esta vez pierde el equilibrio y tropieza, para caer luego por el balcón y morir.

viernes, 18 de mayo de 2018

En tierra de nadie

     En las afueras de Orán, en tierra de nadie debido a disputas religiosas, hay un puesto de gasolina.
     Unas motos se acercan al puesto. Lo sé porque soy yo quien mueve las motos y las acerca al puesto como si fuese un titiritero jugando sobre una maqueta de aquel terreno. Uno de los tipos mata al encargado de aquel puesto y huyen. En el escape se cruzan a un anciano que caminaba junto a un niño, al cual no ven. Disparan un tiro prácticamente sin frenar, y siguen huyendo porque ven de refilón que el anciano había caído. Yo sé que también hirieron al niño, que también cae, pero ellos no lo saben.
     Ahora esa persona que disparó soy yo, y un hermano pequeño me dice lo que en verdad sucedió. No puedo creerlo. También me dice que su familia viene a buscarme, que buscan venganza. Aquel culpable nuevamente vuelve a ser quien era en un principio. No sé quién es aquella persona, aunque creo que es un amigo, porque aparece su padre, que sí reconozco, con su hermano menor a rastras, para entregárselo a aquellos que buscan venganza, con la idea de que lo azoten. Es la única salida que encuentran ante tal atrocidad.
     Yo no quiero ver aquello y huyo caminando por las tierras desiertas.
     Cuando estoy llegando a Orán, me encuentro un hermano que viene a mi encuentro, como si hubiese sabido que yo estaba yendo a su ciudad. Trae una cantimplora que agradezco con un abrazo.

viernes, 11 de mayo de 2018

Eclipse de basura

     En una pequeña isla al otro lado del mundo, de una población de apenas una decena de familias, me encuentro dando clases de Matemática a dos chicos. Uno de ellos me señala la ventana y me hace mirar.
     Lo que por un momento asumo como un terrible nubarrón, no es sino un conjunto colosal de globos oscuros que comienzan a esconder nuestro horizonte. Asustado por tal oscuridad, me asomo por la ventana para intentar ver el fin, la cola, de semejante cantidad de globos.
     Ya con la cabeza fuera, puedo contemplar la inmensidad de aquello. Tenía al menos cien metros de alto, y unos cuantos kilómetros de largo. El color de los globos iba del gris oscuro al negro semejante al petróleo. Estaban todos atados, y en la parte superior tenían como una capa de tela plástica corroída por hollín, que los mantenía unidos. Esto último logro verlo bien de cerca, debido a que un grupo de globos desprendido de aquel monstruo creado por el hombre, cae a unos metros de nuestra humilde aula.

viernes, 4 de mayo de 2018

Alea iacta est

     Estoy interrogando a alguien sobre algo que parece serio. La persona está atada a una silla y yo la/o golpeo con un fajo de billetes. Llora, y claramente no me da la respuesta que yo espero, porque vuelvo a golpearla/o.
     En un momento dado, dejo el interrogatorio y camino por un pasillo hasta una puerta. La abro y entran mi madre y hermanas. El lugar ahora es una fiesta, hay un montón de gente. Alguien comenta algo sobre ir acampar a la orilla de un río.
     En la orilla del río hay tres personas. Algo me hace verlos como figuras de un videojuego viejo, como de Family o Sega. Cada uno con un amuleto. Uno usa una moneda que parece de plástico. La tira al aire para ver su suerte, pero jamás logro llegar a ver su resultado, pese a que sé muy bien que ambas caras tienen la misma figura.

viernes, 27 de abril de 2018

Me lo dijo un profesor

"[...] entonces me hago un café, y me siento tranquilo a mirar asteriscos."

viernes, 20 de abril de 2018

El fin del principio.

     Un grupo de rebeldes se encuentra en el interior de lo que en otro siglo solía ser un silo. Están organizando su próximo movimiento.
     Yo supe ser el líder de aquel grupo, pero ahora sus órdenes las da una mujer. Tengo un mal presentimiento de lo próximo que va a suceder e intento hacerlos entrar en razón para que no hagan ninguna locura. No me hacen caso.
     Su primer paso es salir del silo y pelear contra esos que una vez llamamos "humanos trabajadores". Para lo cual, logran movilizar un viejo robot lo suficientemente grande, capaz de romper la puerta de entrada de su fuerte, y acabar rápidamente con la turba.
     El segundo paso es negociar. Si se puede llamar así a una apuesta.
   
     A sabiendas que yo me interpondría, me dejan inconsciente y me llevan a la frontera Noroeste, obligándome a bordear todo el campo minado, para volver a entrar por la puerta Sudeste. Tiempo que les llevaría a ellos llegar a los políticos y hacer la apuesta.
     Corro a una velocidad que me sorprende, y no paro por dos días. Aún así llego tarde. El pacto fue hecho. No puedo creer la arrogancia de esa mujer, arriesgando no sólo nuestras vidas, sino también la de las próximas generaciones: Va a destruir al Titán.

     Yo no quería ser parte de la masacre, por lo que me quedo en las afueras del silo.
     El Titán llega al día siguiente rodeado de otra turba iracunda. Los peones son los primeros en entrar al silo, para ser masacrados por el viejo robot.
     El Titán entra en segundo lugar y no tarda en obliterar al robot. Luego, en lo que parece ser una trampa para el verdugo, termina siendo la masacre que quería evitar, que no quería ver. Puedo ver la saliva, la sonrisa de satisfacción de aquel verdugo de esta nueva era, del Titán protector de los llamados "pueblos". No sólo mata a los rebeldes, se los come.
     En ese momento me ve, y veo ese destello en el ojo, ese momento en que él cree ser amo y señor de todos nosotros, ese momento en que deja de pensar. Sólo se vanagloria...
   
     Es ahí cuando ella planeó su muerte.
     Yo no fui más que la distracción que ella esperaba que fuera. Sabía que estaba en su contra. Que intentaría frenarlos. Es por eso que mi mente estaba limpia y el bicho sólo leyó poder en mi derrota mental.
     Fue la última masacre del verdugo, fue su última sonrisa también.
     El campo es nuestro ahora. Los tiempos cambiarán.

viernes, 13 de abril de 2018

Araña maldita

     Me encuentro en un aula esperando el resultado de un examen que pareciera ser de Literatura. El que está corrigiendo es quien creo recordar fue mi director cuando iba al primario. Momentos después está mostrándome el examen, pero no logro entender si me fue bien o mal y lo siguiente que recuerdo es que estoy en el camarote de un tren de fines del siglo XIX camino a mi finca.
     Cuando estoy llegando a mis territorios, presiono una palanca que encuentro a mis pies, la cual desconozco si hace desviar al tren en el siguiente cruce (el de mi finca), o si simplemente es una señal para que el conductor se desvíe, así como uno aprieta el botón del colectivo hoy en día para notificar al conductor que va a bajar en la siguiente parada.
     Como decía, el tren se desvía y se adentra en mis dominios (Parece que en otro siglo he sido alguien tan adinerado que hasta estación de tren propia tenía). Me bajo del tren y me dirijo a la cabaña donde se encontraban esperándome mis familiares y amigos, pero algo me hace cambiar de parecer y dirigirme a otra cabaña, que supongo mía.
     Estando a pocos metros de mi cabaña, me encuentro con una araña del tamaño de mi mano o incluso más grande, que está colgando del techo del porche, moviendo ágilmente sus largas patas mientras envuelve algo del tamaño de un ratón. Situación que me aterra, pero por algo que no termino de entender, ya que en sí las arañas no me dan para nada de miedo, excepto tal vez si tengo una encima mío estando distraído, pero nunca así en la distancia, ya que entiendo que más miedo me tiene ella, siendo nosotros los humanos seres mucho más grandes y peligrosos.
     Como sea, del terror salgo corriendo, y esa araña comprende rápidamente la situación y sube a toda velocidad su tela hasta llegar al techo, desde donde empieza a perseguirme.
     El miedo de esa incerteza, de ese algo que esa araña sabe y yo no, me puede más y me despierto.

viernes, 6 de abril de 2018

Reencuentro

     Una camioneta frena bruscamente sobre la polvorosa calle principal de algún pueblo abandonado por la civilización. Se bajan varios bandidos. Están buscan a una mujer y a un niño.
     En otro lugar, un vehículo amorfo pasa a toda velocidad. Está manejado por un robot, que a su vez recibe órdenes de lo que queda de un científico loco. La cabeza del mismo está soldada a la parte delantera de dicha extravagancia andante.
     Logran alcanzar a otro vehículo por el que se puede entrever a un niño en su parte trasera. El científico lo reconoce y ordena al robot que lo mate. El robot antes de hacerlo ve a la madre, la cual identifica y desiste hacerlo.
     Ahora el robot es un androide y está hablando con aquella mujer. Le dice que tiene exorbitantes cantidades de dinero, logradas trabajando para el científico, y que están guardadas en un banco al cual ningún humano tiene acceso. Le dice que quiere regalarle una parte del dinero, ya que él no tiene ningún otro propósito para darle. Que con ese dinero podría ir a algún lugar paradisíaco y olvidarse de todo.
     Estoy sobrevolando unas playas de aguas cristalinas. Debo estar en un helicóptero o algo similar porque el movimiento es lento, suave. Estando a una altura de al menos cincuenta metros, salto. Me zambullo en esas hermosas aguas. Al salir nuevamente a la superficie encuentro a mi mujer y nos abrazamos.

viernes, 30 de marzo de 2018

Karma

     Me encuentro en el patio de atrás de mi casa contemplando un árbol, cuando aparece un pequeño escarabajo. Por razones que superan mi entendimiento, lo piso. Inmediatamente empiezo a escuchar ruidos muy fuertes, como de ventiladores, o más bien turbinas. Un escarabajo gigante está elevándose por encima de la medianera de mi vecino y creo que no está precisamente feliz con mi existencia. Antes que llegue a encararme, me adentro en mi casa en busca de un arma. Una vez armado, vuelvo a salir al patio a enfrentar mi destino, pero no encuentro más que escombros de lo que supo ser una vez la medianera, así como también una "montaña" de hippies, todos los cuales están haciendo toda clase de posturas de yoga, observándome.
     Al no poder acomodar mis ideas sobre la desmaterialización de semejante bicho por arte de magia, les pregunto a los hippies si habían visto a dicho monstruo. Sin abandonar aquella extraña "montaña" humana me responden que no habían visto nada. Empiezo a desconfiar de mí mismo y a creer que había sido todo una visión, pero aquellos escombros, el sector de medianera que ya no estaba me afirmaban que todo era real. Me acerco a la medianera, la cruzo, y a mi derecha veo aquel coleóptero gigante yéndose por el pasillo de la casa de mi vecino. Lo señalo con el dedo mirando a los hippies y me dicen "Ah, ese, sí".

viernes, 23 de marzo de 2018

Exposición cultural

     Estoy explorando lo que parece ser una exposición sobre países y datos curiosos. Me acompañan mi madre y mi hermana. Lo primero que vemos es un castillo francés, en el que se aprecia una placa que aclara que ahora los franceses veneran a las princesas. No como antes, que odiaban a Lady Di. El segundo castillo ostenta una placa orgullosamente, que reza ser el país con más técnicos eléctricos por habitante. Intentamos reconocer la bandera, y lo que al principio creíamos que era India, resulta ser Turquía.
     Continuamos y nos encontramos con una exposición sobre la cultura Amish. Hay un profesor que dirige la actuación de sus alumnos y acaban de terminar. Los alumnos merodean un poco, descansan, y el  profesor los vuelve a llamar a sus lugares para recomenzar la función. Un niño, al que parece que le tocó el papel de "Rollo de Fardo", está ofendido y en vez de volver a su lugar, decide acostarse al lado del profesor sin que este se percate. Momentos después, el acto sale mal y el profesor patea el rollo de fardo debido a su frustración. El niño/rollo de fardo sale volando por los aires y cae. El niño enojado, persigue al profesor y lo golpea. El profesor, tanto del susto como por los nervios de haberlo lastimado, no se defiende. El niño no deja de golpearlo hasta que algo los interrumpe. Una mujer saca de un cuarto lleno de telarañas una bicicleta inglesa y se la da al profesor para que huya.
     Ahora ese niño soy yo, y aquel profesor es mi hermano. Trato de decirle que no se vaya. Le grito. Se va a toda velocidad, jugando una carrera con un amigo. No puedo sacarme de la cabeza la imagen de aquella escultura conmemorativa del terrible accidente de mi hermano y su amigo. Ambos están representados sobre sus bicicletas y con sonrisas de felicidad. De inocencia. Agarro otra bicicleta que encuentro y uso todas mis fuerzas para alcanzarlos y decirles que paren. Que no vayan. No puedo alcanzarlos. Se van. Grito. Grito con todo el alma. Me duele el cuerpo. Tiemblo. Lloro. Despierto.

viernes, 16 de marzo de 2018

Película de acción

     Escenas finales de una película de acción: Robin Williams es un asesino y es perseguido nada más y nada menos que por Bruce Willis con la típica cara de serio. Como siempre, Bruce haciendo la suya y demás, parece que lo estuvo persiguiendo sin haber demostrado que era policía/detective/agente de la ley, por lo que en la persecución hay metido un ciudadano común y corriente, el cual persigue, digamos, a ambos.
     El escenario final transcurre entre dos viejos puentes adoquinados, que cruzan un pequeño canal de alguna ciudad europea. De cada lado de uno de los puentes se encuentran Bruce y Robin, mientras que el ciudadano llega último, pasando cerca de Bruce, el cual se cubre debajo de su propio auto con el arma, y termina frenando en el otro puente, para ser recibido por más ciudadanos preocupados, que lo ayudan a bajar de su auto. Entre los ciudadanos aparece Denzel Washington con una esponja de luffa, la cual estira de manera que queda hecha puros hilos, los cuales, por la sonrisa de su cara, asumo que son para intentar reducir o incluso ahorcar a Bruce. Hecho lo cual, emprende una corrida hacia él.  Pero, antes de que ocurra nada aparece Al Leong, también conocido como "El chino que muere", tratando de controlar la manguera de una aspiradora industrial mientras esta vuela por los aires. La manguera termina cayendo al canal, la cual, luego de unos retorcijones vuelve a la superficie y escupe algo que no logro ver qué es, debido a que desaparece rápidamente en la estratósfera. Este hecho que conmueve a los ciudadanos al punto de lanzar vítores y aplausos de felicidad.
     Ahora estoy con la manguera buceando por el fondo del canal, aspirando la suciedad que veo a mi paso. Me encuentro en un principio con piedras y pequeñas cosas sin valor, pero a medida que me voy acercando al puente, empiezo a ver herramientas de trabajo, como ser pinzas, alicates, martillos, inclusive palas y llaves inglesas bien grandes, de las que se usan en los campos petroleros, todo lo cual, voy sacando afuera hasta que ya, habiendo una pila importante de piezas, un vecino entre risas me dice que podría abrir mi propia ferretería.
     Ahora estoy en el medio del canal, pero parado sobre la superficie del agua con una señora que pareciera querer arreglar un lavarropas. Con la aspiradora succiono todo el agua dentro del mismo, mientras una niña parada encima, trata de hacer equilibrio. Al terminar, le digo a la niña que es peligroso lo que hace, que podría caer dentro y quedar atrapada. Luego me quedo contemplando la forma de desagote del lavarropas y empiezo a visualizar una forma para evitar que los niños puedan caer y quedar atrapados ahí.
     Todo termina con la visualización de un laberinto de juguete. De esas cajitas con una bolita metálica dentro y un vidrio en la parte superior para poder ver su recorrido mientras movés la caja.

viernes, 9 de marzo de 2018

¿Paranoia?

     Caminando por la Avenida Vergara de Hurlingham hacia Morón, más precisamente cruzando la esquina del Carrefour, un perro me ladra desde adentro de una de las fábricas. Por toda respuesta a su molesto ladrido, lo escupo. El pequeño montón de saliva incrustado en las rejas no parece inmutarlo y me sigue ladrando. Lo vuelvo a escupir e inmediatamente siento que alguien me puede haber visto. Amago a mirar hacia atrás, pero decido mejor correr. Corro. No llego a hacer cien metros cuando un tipo, con la cara tapada por un gorro y la remera levantada hasta por encima de la nariz, me mira fijo. Desacelero y me pongo a trotar. Dudo. Termino pasando caminando por al lado sin que me haya sacado los ojos de encima. Creo que lo conozco, pero prefiero no pensar y seguir caminando. Súbitamente pego un salto y me giro completamente a la vez que levanto la mano a sabiendas que venía el colectivo. Ahí estaba. El 390 frena y su colectivero espera a que pague. La máquina está en la misma parada de colectivo, como si fuera un cajero automático. Saco un trozo de cable amarillo de unos cinco centímetros que tenía en el bolsillo e intento introducirlo en la máquina, pero no termino de hacerlo porque recuerdo que el boleto ya no sale 1,25 sino 8,25. Grito "Cyka Blyat" y otras tantas puteadas en ruso. El colectivero entiende que no voy a subir y se va. Ni bien se va, recuerdo que tenía la SUBE e incluso estaba cargada.
     Estoy en el colectivo. El mismo está lleno de bebes y nenes de entre dos y cinco años. Hay uno vanagloriándose por algo que hizo, diciéndole a otro, que parece como si hubiese perdido una apuesta o algo similar, que le de las gracias y que le diga Mi-hi (¿Mee-Hee?). El otro lo dice y todos ríen. En el fondo veo ex compañeras del colegio con malas caras hablando mal de los niños, pidiendo que los metan en algún lado, abajo del colectivo. Yo les respondo que sería posible sólo de existir un "abajo". Todos ríen.

viernes, 2 de marzo de 2018

Surfeando sobre un Quebracho

     Estoy de viaje por el Sur, caminando solo, por lo que sería la costa de algún lugar de Río Negro o Chubut, cuando aparece mi ex con un tipo. Intercambiamos pocas palabras y se van. De un momento a otro el clima se torna violento, con fuertes vientos y una marea indomable. Me acerco a la orilla y comienzo a adentrarme al mar hasta que pierdo el dominio de mi caminar. El mar me quiere tragar y llevarme a los confines del océano. Cuando logro soltarme de él, se enoja y se se aleja ofendido augurando un inminente maremoto. Encuentro a mis pies un tronco de quebracho partido en dos. Levanto la parte más larga y empiezo a correr a encontrarme con la gran ola que viene furiosa, para poder barrenarla. Lo logro. Estoy en la cresta de la ola. Sobrepasamos la playa y nos adentramos a tierra. Llegamos a una ciudad y la ola empieza a perder fuerza, a decrecer. Veo una escuela y me bajo del quebracho, sin evitar que el mismo continúe su trayectoria e impacte en una puerta, atravesándola y terminando incrustado en una pared. Me acerco y veo a mi gato Décimo durmiendo a pocos metros. Comprendo que por poco podría haberlo matado. Inmediatamente después, escucho, o presiento, que alguien viene y me apuro a limpiar el desastre.
     Ahora yo dejo de "ser" y es una caricatura de un gordo picarón. El gordo saca afuera de la escuela, que ya no es escuela sino una tienda, un cadáver. Lo levanta y lo moldea para que aparente ser un maniquí. La escena empieza a deslizarse hacia a la izquierda y hay más tiendas, todas con el mismo gordo picarón. Ahora una persona entra a la tienda y deja de ser un dibujo animado. El gordo ahora es un amigo de mi hermano, que intenta venderle un producto a base de un 4% de frutillas, que el comprador claramente no quiere. Lo persigue y presiona a que lo compre, dando vueltas alrededor de una góndola, insistiendo que es lo mejor del mercado y que debe comprarlo. La cámara que todo lo ve ahora soy yo, es decir, en primera persona. Le digo al comprador que en otra tienda hay un producto mejor, y con más porcentaje de frutillas. El tipo se va y le digo al vendedor que de esa manera no va a lograr un buen negocio. Que acaba de perder un cliente, o mejor dicho, dos.

viernes, 23 de febrero de 2018

Extraño holocausto de insectos

Imagen: Frida Kahlo en la cama, tapada hasta el pecho con el brazo izquierdo extendido, donde se puede ver una cantidad importante de pelo. No sólo en la axila, sino que se extiende hasta la mitad del brazo.
Imagen: Frida, pero ahora con cuerpo de Penélope Cruz, desnuda, caminando hacia un lugar determinado en la habitación, con un pequeño frasco de "extractos de perfume anal propios".
NOTA: El perfume es para exterminar bichos que aparecen en la habitación por debajo del piso, para luego subir por un conducto de aire.
Imagen: Una araña terminando de meterse en el conducto, frena al escuchar una voz decir "¿Qué tal su día doña hormiga?". Se asoma y ve una ¿Tele? ¿Radio?, con una hormiga viendo/escuchando y, tal vez, más bichos prestando atención.
Imagen: Habitación sin bichos.
FIN

lunes, 15 de enero de 2018

Persecución graciosa

     Luego de estacionar el auto en la plaza para realizar aquel pago, y que un tipo intentase matarme desde lo alto de un edificio utilizando un rifle camuflado en una trompeta, empiezo a perseguirlo calle arriba. Endemientras corro, trato de dar alcance a un chizito con la mano derecha. El chizito, por alguna razón, rodaba en la misma dirección en que corríamos. Una vez atrapado, lo como y continúo la persecuta.
     Paradojicamente, el individuo medio regordete, rulos, ojos saltones, de rasgos italianos, me aconsejaba por donde saltar o correr durante la pseudo-persecución. Incluso cuando saltó por un sector peligroso me pidió disculpas cual película de comedia.
     Una vez que pasamos por la típica cocina (siempre hay cocinas en las persecuciones de a pie), el sueño varía y estoy en una especie de cuarto-biblioteca sentado frente a una mesa y al lado de una ventana, cuando unas personas grandotas que, caminando por la vereda ven mi puerta abierta, intentan entrar. Mediante disculpas los echo nuevamente a la vereda. Momentos después escucho un llanto que por alguna razón asocio a una mujer gorda en algún lugar de la casa, y termino despertándome porque lo que lloraba era en realidad un Curlew a metros de la carpa, el cual se "comunicaba" con otro más lejos.

Actualizo para dejar un video con el llamado del Curlew, para aquellos que no tuvieron la oportunidad, como yo, de escucharlos (o sufrirlos al intentar dormir):

jueves, 24 de mayo de 2012

La Cabaña

      Nos encontrábamos en una confortable cabaña en lo que suponíamos una isla inalcanzable para cualquier otro ser. Habíamos caído en ella por razones que no terminábamos de entender.
       Pese a lo misterioso (o mágico si se quiere) de la situación, estábamos muy tranquilos riéndonos. Celebrando. Al fin y al cabo estábamos los tres ilesos y en una hermosa cabaña. Todo bien, todo muy lindo hasta que la habitación se iluminó de un color púrpura, claramente proveniente del exterior. De la lejanía. Del "mar".
       Vimos cómo una carabela, tal como la que nos enseñaron que había usado Colón al llegar a América, se acercaba a las costas. En ella estaba Mendoza, el cual instantes, tan solo instantes después, estaba en la cabaña con nosotros riéndose y celebrando también.
       Seguimos pues, divirtiéndonos los cuatro. Y no vayan a preguntar si venía solo, que donde estaba su tripulación, etc. Estaba solo, el mismísimo Mendoza, jocoso junto a nosotros. Entonces otra vez, la misma luz, e instantes después Napoleón ¡Festejando y bailando con una cerveza en la mano!
       Se imaginarán que yo no entendía bien la situación. Qué carajo hacía ahí Napoleón y Mendoza, ambos provenientes de similares carabelas, y encima navegando, si se puede llamar así, solos.
       A la tercera lo comprendí. Stalin no paraba de gritar, reir y saltar al son de alguna música. Entonces, hice lo que supuse era la razón de aquellos seres. Apareció el político que esperaba, le partí un botellazo en la cabeza ni bien se adentró en la cabaña, y me uní a la danza.
       Minutos después nos dolía el estómago de reír. Stalin, el político, Mendoza, Napoleón, y al menos una docena de figuras importantes de la historia estaban desparramadas por la habitación inconscientes o muertos. Ya no sabíamos a quién hacer aparecer, cuando nos despertamos sobre una especie de balsa al amparo de un pequeño indio que nos acercaba a las costas sonriendo con los pocos dientes que le quedaban.

martes, 12 de abril de 2011

El diablillo

Aún introduciéndose en la boca los últimos rastros de mi identidad, no dejaba de reir. Era tan desagradable e irónico, que me recordó la vez en que sacrifiqué a la zarigüellla de mi vecino después de verla comerse mi billetera.

Largué una gran carcajada y acompañé en su rito al diablillo. El cual, confiado me ofreció un poco de los papeles. Reí más, y empezó a saltar y a dar volteretas en el lugar. Parecía feliz.

Después de todo estaba loco y no tenía razón para enojarme con él. Guardé el arma y me alejé con una sonrisa.

domingo, 27 de marzo de 2011

Anacleta

Anacleta se despierta por el gallito Perulio. Se levanta, prepara la chancleta, apunta, y le da de pleno en la nuca para así poder dormir otros diez minutos.
Pasados los diez minutos estira las patas, y con un fuerte empujón del pie izquierdo revolea por los aires las sábanas, el acolchado y vaya a saber uno cómo, las fundas de las almohadas.
Se levanta, agarra todo en un gran bollo y lo lleva al lavadero para su lavado diario. Si transpiraran como ella por las noches, comprenderán que no son agradables esas sábanas sin su aseo diario.
Bueno, como sea. La vieja Anacleta sale a la vereda y se encuentra con el envoltorio de un alfajor Guaymallen. Razón por la cual empieza a los gritos despertando a la mitad de las almas del lugar. Y digo la mitad, porque por más que haya un importante sismo. Alfredo y Pedro antes del mediodía no abren los ojos.
Es así como Benancio y Helga, no sin un poco de miedo, se acercan a la gorda que no paraba de balar.
- Pero, ¿A qué se debe tanto alboroto Ana?
- ¡Miá! ¡Fijae vo! - Le grita la gorda señalando al envoltorio plateado.
- ¿Qué pasa con eso? - Pregunta la Helga sin entender bien el balido.
- ¡Bujeía! ¡Bujeía! ¡Bujeía!
- ¿Brujería dice? Pero si somos nosotros nomás en este lugar, y yo con suerte sé usar el teléfono. ¡Mire si me voy a molestar en llamarlo a Don Diablo con estas chucherías! - Le responde Benancio y se vuelve al rancho.
- ¡Bujeía! ¡Bujeía! ¡Bujeía!
Helga, entendiendo que la colosa no iba a parar de balar con el papel plateado en la entrada de su casa, hace un poco de esfuerzo para levantarlo del piso y sin más, se lo come.
Anacleta se calla, pega media vuelta y se va tranquila a regar las plantas.
Esto pasa cuando algún turista despistado deja papeles tirados, así que tenga cuidado la próxima vez que no queremos que Helga se muera por intoxicación.

lunes, 21 de marzo de 2011

Hoy (Ayer) no hay historia

Porque mi hermana Virginia se recibió de Profesora.

¡Felicidades!

domingo, 13 de marzo de 2011

Final

Morgan se quedó mirando sin entender nada.

- No te miento, yo no lo maté -continuaba diciendo aquél anciano- solo lo acompañé a la torre.

Morgan seguía sin entender. Dudaba. Pero todavía no calmaba el machete amenazador.

- Pero... Entonces... ¿Cómo es que cayó?

- Y bueno, esas personas... ¡No merece vivir!

- ¡¿Qué hiciste?!

- Yo solo... le ayudé a enfrentar su destino...

- ¡Entonces sí lo empujaste!

La mano de Morgan aferró más fuerte aún la empuñadura. Hilos de saliva le caían por las comisuras de los labios. Ya no era el gobernador de sus pensamientos.

- Yo no lo maté -repetió una vez más el octagenario- la gravedad lo hizo.

Y aquellas fueron las últimas palabras que logré escuchar de esa conversación. Lo que siguió supongo que lo pueden imaginar.

domingo, 6 de marzo de 2011

Tanzmusik

Estábamos los cuatro esperando en el BMW X6. Ellos esperaban mi señal y yo el último guiño de una moneda. La posé entre el índice y el pulgar, para quedarme mirándola unos segundos.

Era una de las plateadas de veinticinco. Esas que cuando tenés una nueva en la mano, te da pena usarla. Hice un poco de presión con el pulgar bajo el índice. Cedí, y voló.

Cual película moderna con efectos, ví la moneda detenerse en su punto más alto... y todo a su alrededor.

Ahí estaba puteándo en el juzgado. Los niños nerviosos, mirándome como a un desconocido. No pude hacer nada para quedármelos. La forra se los llevó. Así como la casa, las propiedades. Solo pude pelear por el auto, y la ropa que ahora llevaba puesta.

Ahí estaba mirando la empresa desde la vereda. Por la ventana del tercer piso me saludaba Carlos con lágrimas en los ojos.

Ahí estaba apostando lo último en el hipódromo. Luz verde tuvo un tropezón a veinte metros de la meta.

Ahí estaba de vuelta la moneda suspendida en el aire. Medio con cara de pelotudo, esperando que viniera otro flashback, no noté que ya continuaba su armonioso movimiento. Golpeó el volante, y con su último suspiro de vida se me escapó por la ventana.

Me asomé tórpemente para ver su último guiño y no estaba.

- ¡Me recago en la puta! ¡Vamos!

lunes, 28 de febrero de 2011

Salto

Líneas horizontales... faltaba una... la tercera de izquierda a derecha. Se tapó con una cinta y apareció el tren. Avanzaba velozmente, lamiendo los rieles de unos altas estructuras. Encontró su camada y se mezcló con ella camino al Oeste.
Ahí estaba el anciano mirando con recelo su plateada pecera burbujeante. Eran los años cuarenta y esa pecera no debía existir... tenía demasiado valor en su fondo. Miré al anciano y ya era un joven como yo. Le pregunté de donde la había sacado y por respuesta me clavó sus ojos. Desvié la mirada y me concentré en las burbujas. Nada, algo, pequeñitas, un poco más, medianas, grandes, aire, nada, algo, pequeñitas, un poco más, medianas grandes, nada, algo, pequeñitas, medianas, Sarajevo.
Era de noche y en la estación ferroviaria no había buena iluminación. Me acerqué a la pared más cercana y traté de leer o entender esas letras amorfas. Solo pude ver la fecha. Era el segundo día de septiembre de dos mil diecinueve o de dos mil nueve.
No importaba la exactitud de la fecha. El tren venía a toda velocidad y yo sabía lo que iba a pasar. Corrí desesperadamente hacia los pasillos, casi me salían lágrimas de los ojos. En verdad lo sabía y no creía que iba a poder salvarme, seguí corriendo. Corrí, corrí hasta que sentí el temblor, seguido de ese ruido característico. Ese ruido que uno bien conoce, que espera o no, pero que sabe, será el último. Llegué a tirarme de cabeza adentro de un inodoro antes de ver aquella llama casi blanca, iluminando todo a su paso.

domingo, 20 de febrero de 2011

Cuentito

Era uno de esos días en el que la noche no daba para otra cosa más que para tirarse en la cama y mirar alguna de las películas guardadas en el cajón. Sí, en ese que uno va apilando las mejores, las que son precisamente para determinados momentos, como el de esa noche.

Antes de recostarme a verla, me cociné unos pochoclitos que tenía en la alacena hacía unos meses, cerré la puerta de entrada que se encontraba al lado de la cocina, y acorté la distancia a la habitación con unos perezosos pasos de pantuflas. El trayecto tomó al menos cinco minutos ya que, por la falta de luz, tenía que cuidarme de no tropezar con Grundete, mi horrible pero cariñoso gato.

Después de la cuasi aventura de la caminata hacia la habitación, me tomé la molestia de dejar la puerta abierta para que, si más tarde él quisiera entrar y dormir entre mis patas, lo pudiera hacer. Encendí el DVD, le dí unos golpecitos para que leyera la peli, y me recosté horizontalmente para que, inmediatamente después, venga el felino a pararse entre mis piernas, tapándome la buena vista que tenía de la tele. Lo levanté, lo pusé al lado mío y lo acaricié un poco para que ahí se quedara.

Perdí otro minuto más lidiando con el control remoto, repitiéndome siempre que la próxima vez, antes de recostarme, programara todo desde el reproductor mismo, ya que hacía bastante que el control andaba para el ojete, no por fallas electrónicas ni nada por el estilo, solo que no me daba el tiempo, o no quería dármelo, para cambiarle las pilas.

Pasadas las formalidades, empezó la peli, y fui adentrándome en ella como suelo hacer pasados los veinte minutos, olvidándome de todo lo que me rodea. Yo estaba en otra época, u otra dimensión, o la misma pero era otra persona. No me acuerdo, la verdad… es más, para ser sincero, no recuerdo nada con respecto a la película, solo lo que vino después, y tal vez haya sido eso lo que hizo que olvidara toda la vida a la que me estaba introduciendo.

Lo que pasó fue un ruido de una llave, una manija girando y una puerta abriéndose. Por esas épocas, un hermano mío me había pedido las llaves de la casa y las había copiado, todo con mi consentimiento, debido a que no andaba bien económica, sentimental y psicológicamente hablando. Pronuncié en voz alta su nombre para saber si de él se trataba. Lo repetí al menos seis veces antes de empezar a preocuparme si en verdad era él, y si de ser él, qué le pasaba. No es necesario aclarar, imagino, que de la cama no hice ningún esfuerzo para salir. Tan solo me tomé la molestia de pausar la película.

Pasaron al menos dos minutos del último llamado de mi parte; tiempo en el cual me quedé dudando si darle Play o levantarme e ir a ver; cuando escuché los ruidos en la cocina.

Los ruidos se asemejaban mucho a los de mi hermano enfureciéndose, por lo que inmediatamente respondí que de comer buscase en la heladera. Por respuesta, escucho unos pasos medio atropellados por el pasillo, y es en ese momento en que me doy cuenta que de mi hermano no se trataba.

Se asomó por la puerta abierta de mi habitación y ahí se quedó mirándome. Tenía una melena que le llegaba hasta, por lo menos, los codos; una remera deportiva con el número cincuenta y dos grabado; unos dientes cual roedor; y unos ojos demasiado oscuros. Abrió su boca y, además de su pestilente aliento, salió una frase que dudo poder olvidar.

“¿Donde está la Pizza?”

sábado, 9 de octubre de 2010

Sueñito

Ayer soñé con un "Pez Mounstro", así en comillas porque en realidad no era un pez si no más bien una especie de Lagarto Humanoide (Lagarto por la apariencia y la forma de arrastrar mi "Mounstroso" cuerpo, y Humanoide porque era prácticamente yo el dicho ser).
El dicho "Mounstro" vagaba por las fuentes, esas que son estatuas de algún arcangel que tira agua de manera sutil, de la ciudad de Buenos Aires, y era muy temido por la gente que duerme bajo las estrellas, ya sea queriendolo o no, viste, hay veces que por más que uno tenga la posibilidad de dormir bajo un techo lo hace bajo las estrellas por el mero hecho de disfrutar de ellas, muy lindas las estrellas son, de paso.
Se comentaba que a veces era una especie de loco que corría en pelotas por las calles y que lo único de Lagarto (o Pez) que tenía era una máscara hecha con trozos de cartón y cinta adhesiva, que en la oscuridad era bastante fea, y por eso lo de "Mounstroso".
En fin, el Lagarto/Pez/Humanoide sigue ahí, por las fuentes de la ciudad de Buenos Aires, espantando a los sin-techo-ya-sea-por-quererlo-o-no.

lunes, 15 de febrero de 2010

Álgebbbbbbbbbbra!

Justicia = SI
Verdad = SCI
Amor = SCD ( Incluído x1 = x2 = x3 ... xn = 0 )

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Fiiiiiiinnnnnnnnndelllllaño.

Se va por fin este año, viene otro, que supongo que será igual o peor que este.
Pero por lo menos, seré feliz al principio, despidiendo el que se fué.
Se va! Se va! Y se va nomás! Que se vaya a lare********!!!!!!!!!! Chau!

martes, 1 de diciembre de 2009

El Colectiver bueno (Sí, al fin la excepción)

Resulta que el sistemático Pollo, toda mañana que sale a la Facultad, pone 2 monedas de 1 $ en el bolsillo derecho, y otras 2 en la billetera para el viaje de vuelta.
Sucede que una mañana, debido al apuro por ir a la Facultad a rendir un Parcial, sumado a los nervios, y la distracción de un amigo que mandaba mensajes por celular para que llegara temprano a explicarle. El Pollo olvidó de hacer ese proceso tan sistematizado que tiene.
Así pues, se dirigió a la parada de colectivo acostumbrada, repasando las ecuaciones químicas, etc.

Llegado el colectivo (No lo vé por la distracción, pero de suerte para por el semáforo) pone un pie arriba, y cae en la cuenta:

- P: Uuuuuuuuuhh. (El pollo saca la billetera y chequea si por esas casualidades hay algo)
- C: ....
- P (Al ver la ausencia de monedas) : Nooooo, ¡Pero qué pelotudo!(Amaga a bajarse del colectivo)
"Pssss": Se abre la puerta
(Ahora amaga a quedarse)
"Psss": Se cierra la puerta
- C: ¿Qué pasa?
- P: Me olvidé las monedas en mi casa. ¡Qué salame!
"Pssss": Se abre la puerta
- C: ¿Vas al laburo?
- P: No... A la Facu... Tengo un Parcial... ¿Me podés llevar?
- C: Sí, dale. Pero vas a tener que conseguirte cambio a la vuelta.
"Psss": Se cierra la puerta

lunes, 14 de septiembre de 2009

Filosofffffffffffando, sin ganas de dar explicaciones

- Dios es un tramposo que usa "Marco" y "Polo", mientras que nosotros solo somos simples aldeanos en un mapa sin fin.
- Si tuviera los ojos en vertical, tendría 4 orificios nasales.
- Llorar es feo, mientras que llorar invertido es gracioso.

lunes, 24 de agosto de 2009

Hace un momento...

El Pollo pasea por los alrededores de su morada, cuando visualiza a lo lejos (Digamos 25 metros) una figura que le es familiar.
Con una expresión de duda en su cara, se queda mirando esa figura, la cual, también lo observa.
Pasados unos segundos, la figura se acerca.
Ya cuando está cerca (5 metros) el Pollo cae en la cuenta, que desconoce la figura. Todo había sido producto de su imaginación, sumado a la amorosa miopía.
- Desconocido: ¿Qué haces tanto tiemp- Uh, te confundí.
- Pollo: Yo también te confundí - Contesta, señalándose los anteojos.
- Desconocido: ... -
- Pollo: Seguro me confundís con mi hermano. ¿No?
- Desconocido: Sí, sos igual.
- Pollo: Mmm bue ...
- Desconocido: Soy Rubén, amigo de tu hermano... Del colegio...
- Pollo: Aaaah, mirá vos... Claro, claro...
- Rubén: Buen, mandale saludos a tu hno.
- Pollo: Dale, saludos.

La miopía siempre trae situaciones graciosas similares.

viernes, 14 de agosto de 2009

Interesantísimo.

Ayer, teniendo mi charla habitual con el viento. Se enojó a tal extremo de llegar a golpearme, literalmente hablando.
Fué una especie de correctivo al estilo de las antiguas madres que le daban vuelta la cara de un zopapo al niño que se portaba mal. Así es, me castigó con un golpe cercero en el cachete.
En fin, solo era eso.

lunes, 27 de julio de 2009

8

Primero quería aclarar un poco lo anterior escrito, ya que cuando quise modificarlo no pude.

El pollo es una persona aventurera, y al leer esas palabras se sintió ofendido.
Es por eso que se quedó rumiando el asunto.
El resultado fué simple: "Todos somos egoístas"
Por lo que después de todo, la aventura es algo natural en el humano.
El humano...
Esta palabra me lleva a lo segundo que quería escribir hoy:

Evocaciones

El humano busca una meta por naturaleza.
Algunos, inhumanos, no buscan nada.
Algunos para llegar a la meta, imaginan su camino.
Otros, lo dibujan para no olvidar.
Claro está, que con el pasar del tiempo todo cambia.
La meta, el camino, la imagen, el dibujo.
Todo se torna borroso.
Y el humano, perdido, busca puertas.
Por naturaleza, él jamás encontrará la indicada.
Y terminará hundiéndose en la eternidad.
En las memorias de los que lo rodean.
Solo ahí yace la humanidad eternamente.


Dedicado a "La Máma" y a todos los entes que yacen en mí ahora.

viernes, 17 de julio de 2009

Hoy leyendo a Bioy Casares...

Me encuentro con:
"(...) hay egísmo en la aventura"

Me dejó meditando unos 30 min apróximadamente.

Concluí que "La vida es una aventura", por lo que todos tenemos algo de egoísta.
Minutos después agarré el látigo, el sombrero, la caña, el mosquete y todo lo necesario para una aventura de 2 días por las llanuras de la pampa.

Au revoir!

martes, 7 de julio de 2009

Recién

Bien pegado a la pared, el pollo está doblando una esquina apurádamente.
Aparece una señorita.
El pollo frena brúscamente para no chocarla.
De la boca de la señorita sale un "Gracias", acompañado de una sonrisa.
El pollo abandonó el planeta.

miércoles, 24 de junio de 2009

Conversación casual

- Pollo: (Señalando un O.N.I.) Máma, ¿Qué es esto?
- Máma: Es el Jazmín en líquido que puse ayer en el cosito ese que calienta la vela.
- Pollo: Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah, eso.
- Máma: ¿No lo sentiste ayer?
- Pollo: Sí sí, lo pusiste en el comedor.
- Máma: Sí, y se sentía por toda la casa.
- Pollo: Bue, en toda la casa no, acá en el comedor nada más.
- Máma: Tendrás la nariz tapada, yo lo sentí en toda la casa.
- Pollo: O vos tenés Jazmín en la nariz ;)

Otro punto para la relatividad.

PD: Es necesario aclarar ONI?

viernes, 12 de junio de 2009

Non-Chist

La cosa es así, tenía pensado hacer un "chiste" o "comentario gracioso" como prefieran llamarlo sobre la industrialización de Argentina en base al recontrabásicochistesobreelvueltoconcaramelos.
La idea era así:
Argentina:
- Disculpe, me quedé sin cambio ¿Le puedo dar caramelos?
País Industrializado:
- Disculpe, me quedé sin cambio ¿Le puedo dar DVDs?
País más industrializado:
- Disculpe, me quedé sin cambio ¿Le puedo dar Laptops?
Y acá se acaba el "chiste" porque cuando le pedí ayuda a un cumpa al respecto, no supo ayudarme y se murió todo acá, así que para el que esperaba algo más gracioso agárrenselas con él.
Eso es todo por hoy, espero hoy remarcar el Biplano que dibujé y me gustó mucho, así en la semana lo subo al otro Blog.

jueves, 4 de junio de 2009

Regulación del tráfico. Puntos:

Cómo perder puntos:
- 1 Punto:
- Por usar vehículo sin patente.
- Por usar vehículo extranjero.
- Por usar vehículo robado, o prestado.
- 5 Puntos:
- Por no utilizar casco.
- Por no mirar para los costados al cruzar.
- Por tener más alcohol, de lo establecido, en la sangre al manejar
.10 Puntos:
- Por usufructuar celular al manejar (Sí se permite Walkie-Talkie)
- Por arrollar animales (Menos zorros)
- Por estacionar "Para el orto".
.25 Puntos:
- Por estacionar en medio de una avenida (Menos Av. Corrientes)
- Por cruzar con semáforo en rojo.
- Por dormirse al volante (Aún con vehículo detenido)
.50 puntos:
- Por utilizar vehículo sin puertas (Se permiten lonas para tapar)
- Por chocar a un oficial de seguridad vial.
- Por tirar shurikens a las gomas de otro conductor.
.75 puntos:
- Por amenazar con arma de fuego a otro conductor, para que le ceda el paso.
- Por arrojar cadáveres desde su auto en movimiento.
- Por arroyar protesta piquetera.
. 100 puntos:
- Por chocar una anciana
- Por estacionar dentro de un edificio, llevándose la pared en el intento.
- Por gritar "guarangadas" a un oficial de seguridad vial.

Cómo ganar puntos:
. 1 Punto:
- Cediendo el paso a 1 peatón.
. 5 Puntos:
- Ayudando a un oficial de seguridad vial a detener sospechosos.
.10 Puntos:
- Cediendo el paso a una anciana de más de 100 años (10 peatones)
. 25 Puntos:
- Cediendo el paso a un colectivo (25 peatones)
.50 Puntos:
- No hay forma.
.75 Puntos:
- Chocar un auto que haga peligrar la vida de la Presidenta.
.100 Puntos:
- Chocar un auto que haga peligrar la vida del Presidente.

martes, 19 de mayo de 2009

¿Poema?

Vientos Divinos

Vientos divinos atraviesan mi ventana
Me traen aromas de una noche de luna
Que me me me me me recuerdan otra
Noche de luna

Noche de luna
Aquella de cuentos, leyendas
Historias fantásticas
De hadas y hombres lobos
Aquella que mueve el mundo
Como sabrás, el oleaje tapa la tierra
Tierra de lobos, tierra de hadas
Tierra de entes susceptibles al agua
A la sal, a aquello que se usa pa'l asado
Qué rico es
Asado que una mañana me comí
Una tarde también
¿Y por qué no una noche a la luz del fogón?
Qué hermosa la noche
Amo la noche
Pero más te quiero a vos
Que sin vos, la noche no es más que otra noche
Como todas
Pero con vos
Sí, con vos
La noche queda en las memorias
En las memorias de un ser suseptible al agua
Al asado, a la tierra, al agua y a la Luna
Esa anima soy yo
Que te extraña y despierta mirándote
Te quiero

De 32 escritos, el que más me gustó.

sábado, 16 de mayo de 2009

Pollo y el Tren

Hecho datado el día 24/08/07 a las 826 hs en la Estación Hurlingham de la Línea San Martin

Pollo - (Bostezando) Ahora a esperar el Tren...
[Llega el 1er Tren]
Pollo - Bah, espero el próximo y llego justo
[Llega el 2do Tren]
Pollo - (Decidido a esperar el otro, pensando) Qué forra
Me tuve que sacar el bigote para que me hable
[Llega el 3er Tren, el Rápido]
Pollo - (Aún pensando) Un solo día me deje el bigote
Altavoz - TREN EN PLATAFORMA, RÁPIDO A RETIRO NO PARA EN LAS ESTACIONES DE CASEROS A CHACARITA
Pollo - (Pensando mientras sube) La próxima me los dejo 2 días al menos
Altavoz - TREN RÁPIDO A RETIRO, NO PARA ENTRE LAS ESTACIONES DE CASEROS Y CHACARITA
Pollo - Además, es solo un bigote
Altavoz - ...NO PARA ENTRE LAS ESTACIONES DE CASEROS A CHACARITA
Pollo - Si no me afeito, porque no me afeito
Altavoz - ...NO PARA ENTRE LAS ESTACIONES DE CASEROS A CHACARITA
[Arranca el Tren]
Pollo - Si me afeito, porque me dejo la barba
[Llega El Tren a Palomar]
Altavoz - TREN EN PLATAFORMA, RÁPIDO A RETIRO, NO PARA EN...
Pollo - Y ahora también porque me dejo el bigote
[Vuelve a arrancar]
Pollo - Es el colmo
[Estación Caseros]
Altavoz - TREN EN PLATAFORMA...
Pollo - Si no me quiere ver que me lo diga, y listo...
[Vuelve a arrancar]
Pollo - Ya fué, se lo voy a decir
[Pasa de largo en Santos Lugares]
Pollo - Upa ¿Qué onda? ¿No paró?
[Pasa de largo en Saenz Peña]
Pollo - La puta ¿Agarré el rápido?
Una persona que se percató que hay un boludo a bordo - Che pibe ¿Vos sos medio boludo?
Pollo - ¿Por? ¿Es el rápido?
Grupo de jóvenes que también lo notaron - Es el rápido (Entre risitas) No para hasta Chacarita
Pollo - Nuuu, me tengo que bajar en Devoto, o sea, en esta que viene
Persona - Vas a tener que esperar hasta Chacarita y volver
Pollo - ¿CÓMO? ¡NO! ¡ME TENGO QUE BAJAR EN DEVOTO!
Jóvenes - Es imposible (Risitas más notorias) a menos que saltes
Otro grupo que no soportó más el disimulo reventó en risotadas
Pollo - (Entre nervios y enojo) ¡NO SE RÍAN Y AYUDENME! ¡ME TENGO QUE BAJAR!
Persona - Ya te dije, no se puede hacer nada
Anciana que se compadece del Pollo - Muchacho ¿Por qué no puede esperar? ¿Es algo urgente?
Pollo - ¡SÍ! ¡SI NO ME BAJO EN DEVOTO ME DEJA!
Anciana - Pero puede tomarse el Tren de vuelta
Pollo - ¡PERO VOY A LLEGAR 15 MINUTOS TARDE!
Anciana - ¿Tanto problema? Llámela por celular, para algo los inventaron. En mi época-
Pollo - ¡NO ME IMPORTA SU ÉPOCA! ¡ADEMÁS NO TENGO CELULAR!
Persona - Bueno che. La señora trata de ayudarlo ¿Y usted la trata así?
Pollo - (Mas nervioso) Disculpe señora es que no es la 1ra vez que llego tarde. Me tiene agarrado de los huevos
Anciana - Ya no me importa, si me hubiera tratado mejor, le prestaba mi celular
Pollo - ¡Me cago en la mierda!
1er Grupo de jóvenes - Ahí pasamos Devoto ¿Saltas?
Pollo - ¡¿QUÉ HAGO?!
[El Tren pasa Devoto]
(Los primeros jóvenes acompañan a los otros con risas aún mas fuertes)
Persona - Pibe, si la mina te conoce, sabe que sos un pelotudo. Le explicas que te tomaste el rápido y listo
Pollo - (Demasiado Nervioso) ¡ANDATE A LA MIERDA!
[La persona recibe una ligera trompada en el organo exterior del aparato respiratorio]
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
[40 minutos después. Estación Devoto]
Pollo - Disculpá, me equivoqué y me tomé el Rápido
Mina - 1ro la barba, después el bigote, ¡Y AHORA LA CARA DESFIGURADA! ¡BUSCATE OTRA BOLUDO!

Entrevistas

Entrevista de la primaveral

Entrevista del Pollo a 20 Personas:
1ra Pregunta: ¿Sentis que llegó la Primavera?
40% - ¿Disculpe?
20% - ¡Claro Forro! ¿Qué día es hoy?
20% - ¿Sos Boludo vos?
10% - Y sí, me parece que llegó
10% - ¿A donde va a parar mi respuesta?
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
2da Pregunta: ¿Te sentis con mas energías?
50% - Jaja, sí, sos Boludo
20% - Seee
20% - ¡Ay! ¡Sí! ¡Estoy re contenta!
10% - ¿A un fotolog va ir?
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
3ra Pregunta: ¿Que pensas hacer en esta primavera?
60% - Seguir trabajando, Forro
20% - ¡La voy a pasar bomba!
15% - Lo de siempre
5% - Qué bajon, creí que iba a un diario
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
4ta Pregunta: ¿Te sentís con mas energías?
70% - Salí de acá pelotudo [Bife]
20% - ¡Ay! ¡Sí! ¡Estoy re contenta!
5% - Ya me hiciste esa pregunta
5% - ¿Y me van a pagar algo al menos?
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
5ta Pregunta: ¿Primavera o Verano?
80% - Policía, este señor me está pesrsiguiendo
10% - ¡Las dos! ¡Hermosas estaciones!
5% - El verano, porque tengo 1 mes de vacaciones
5% - ¿Nada? Entonces chau

Entrevistas al autor de "3 Poemas al sol"

1ra Entrevista
Pollo - Señor, yo me pregunto ¿Porqué le pone precio a sus Poemas?
- ¿No las podría hacer llegar al público gratuitamente?
- ¿Es usted Materialista?
Autor - No. Y te digo mas, detesto a los Materialistas
- El mundo en el que hoy vivimos está plagado de ellos
- Yo tan solo soy Realista: Les pongo valor económico para ganarme el pan de cada día

2da Entrevista
Pollo - Nos volvemos a encontrar. ¿Cómo le va?
Autor - Bien, por suert-
Pollo - Me alegro, vayamos al grano: ¿Qué piensa de los piqueteros?
- Trabajan, según ellos, y se ganan el pan de cada día
Autor - Mire, para ser sincero, me parece una burla
- La gente que trabaja de verdad, maldice cada vez que oye al respecto
- Y para ser sincero, los piqueteros, para mí, son como los perros de barrio
- Cuando escuchan ladrar a otro, ladran
Pollo - ¿Cómo es eso? No comprendo
Autor - ¿Qué? ¿Me estas tomando el pelo o sos boludo vos?
Pollo - Bueno, bueno. Calma, que yo no lo insulté viejo boludo
Autor - ¿Y qué acabas de hacer recien entonces?
Pollo - Lo insulto, así estamos a mano
Autor - ¿Te crees vivo vos?
Pollo - Mas que usted seguro
Autor - ¿Cómo? [Cachetazo]
Pollo - Wo wo, tranquilizate o llamo a la policía
Autor - ¿A la policía? ¡Si estas en mi casa! ¡Largate a mudar! [Empujón]
Pollo - ¿Qué me empujas? [Lo empujo también]
Autor - ¡Me cansaste! [Piña]
Pollo - (Enojado por recibir una piña de un viejo, me le tiro encima)
Autor - [Doble Nelson] (Me logra sacar de su propiedad) ¡Y no vuelvas Forro!
Pollo - (Con un ojo morado, levandonme del piso de la vereda) Si, si, putito...

7ma Entrevista
Pollo - Buenos días
Autor - Ndía
Pollo - Espero que ya no haya rencores
Autor - No, no. Ya estoy conforme con el din...
Pollo - Claro, claro
Autor - Bueno, y... ¿Qué lo trae por aquí esta vez?
Pollo - Las próximas elecciones
Autor - ¿De política quiere hablar?
Pollo - Mmm... Si lo quiere decir así
Autor - ¿Y qué es lo que quiere saber?
Pollo - Qué piensa de ellas nada mas
Autor - ¿Qué pienso? Que va a ganar
- El que tenga mas publicidad, así de simple
Pollo - ¿Así de simple?
Autor - Así de simple
Pollo - Pero... Deme alguna razón
Autor - Simple. A mas del 65% de la población
- No le interesa la política, ni quien esté manejandola
- Es decir, que al día de las elecciones
- Esas personas votan por el que les cayó mas simpático
- O mas serio, o mas inteligente
Pollo - Eso a traves de la publicidad ¿No?
Autor - Claro, esas personas se guían por la publicidad
Pollo - Mire usted. Entonces, ¿Sabe quién va a ganar?
Autor - Por supuesto
Pollo - ¿Quién?
Autor - No le puedo decir
Pollo - ¿Por qué no?
Autor - Y... Porque no
Pollo - Dale viejo
Autor - No empecemos que sabemos como va a terminar
Pollo - ¿Qué decis? ¿Qué me vas a ganar de vuelta?
Autor - Pos claro
Pollo - No, no, esta vez no viejin. Estuve entrenandome
Autor - Entonces ¿Querés pelear?
Pollo - Si! Si te gano me decis quién va a ganar
Autor - ¿Y si yo gano?
Pollo - No vas a ganar viejo
Autor - Si estas tan confiado, apostá algo entonces
Pollo- Bueno, bueno. ¿Qué querés?
Autor - 4 veces lo de la última vez
Pollo - ¡Pero eso es 1 millón!
Autor - ¿Y qué te importa a vos? ¿No vas a ganar?
Pollo - Em...
Autor - ¿Arrugas?
Pollo - Las pelotas!
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
Bueno, esta vez sí gane, lástima que no me pudo decir quién iba a ganar...
Le rompí la mandíbula de la calentura que tenía por aquella vez
¿Qué se le va a hacer?

Posts que se borraron por alguna razón

Volando un Mitsubishi A6M
bajo la luna llena


El viejo alfredo


El pirata barbaverde


"El que busca, encuentra
El que busca, encuentra
El que busca, encuentra"
Se repetía una y otra vez
El Pirata Barbaverde
Sin el mapa del tesoro...
Sin su tripulación...
Sin su barco...
"El que busca, encuentra" pensaba...
"Pero...
¡¡Donde carajo se metió Juanito!!"

Sueño


Pollo - Disculpe señor pero, ¿Donde estamos?
Señor - ¿Por qué el plural?
Pollo - Oh, es la costumbre. ¿Donde estoy?
Señor - ¿Donde está? No tengo la menor idea
Pollo - Pero cómo ¿No sabe donde está usted?
Señor - Claro que sé donde estoy yo
Pollo - ¿Entonces? No comprendo
Señor - Usted ¿Qué quiere saber? ¿Donde estoy yo?
¿O donde está usted?
Pollo - ¿Pero acaso no estamos en el mismo lugar?
Señor - Claro que no
Pollo - ¿NO? ¿CÓMO QUE NO? ¡YO ESTOY AQUÍ IGUAL QUE USTED!
Señor - Me temo decirle que eso no es correcto
Pollo - ¿No? Entonces digame por qué
Señor - ¿No es obvio? Usted no está aquí
Pollo - ¿DE QUÉ ESTÁ HABLANDO? ¿CÓMO QUE NO ESTOY AQUÍ?
Señor - Hagamoslo mas fácil, si quiere saber donde está
Preguntele a él
Pollo - ¿A eso? (Señalando la cosa en el piso) ¿A esa cabeza cuadrada?
Señor - Claro, él le dirá donde está
Pollo - A ver, (Hablandole a la cabeza en el piso) despierte señor y digame donde estoy
Cabeza - ¿Cómo?
Pollo - Que me diga donde estoy
Cabeza - Oh claro, usted está en-
¡PLAF!
Profesora de T.I.C. - ...EN CLASE! ¿LE PARECE BIEN DORMIR?
Pollo - (Con saliba en los labios de haber dormido 25 min) ¿Eh?
Profesora de T.I.C. - ¡VAYA A DIRECCIÓN MALEDUCADO!

miércoles, 8 de abril de 2009

Un poco de Color


Tango

Dragon

Glaciar Perito Moreno

sábado, 17 de mayo de 2008

viernes, 2 de mayo de 2008

viernes, 25 de abril de 2008

jueves, 17 de abril de 2008

viernes, 4 de abril de 2008

Un rejunte de pensamientos

viernes, 28 de marzo de 2008